miércoles, 21 de noviembre de 2007

La llave

La semana transcurrió pesada
Ayer no tuve fuerzas
Hoy cedí a mi cansancio

Observé la llave aferrada a la palma de mi mano
por lo menos había logrado un avance... dejé de apuñarla
Ahí estaba, prometía avance y al mismo tiempo advertía revuelo.

Al fin de la mañana, ya había cumplido su función
abrí el acceso a mi futuro más cercano
el mismo que tanto dudé en transigir

Lo lamento... ya no más...
Comienzo de nuevo.

La última vez que hablamos quisiste disponer tu voluntad, quizá como advertencia, quizá como una orden. En ninguna de aquellas encontré al de siempre...

Te dije "está bien, nos vemos mañana", desde entonces ¿una semana?, nunca más volvimos a hablar...

Porque te veo, porque sé que estás, mis esperanzas hablan de tu espera por mí.
Te veo, a escondidas...
Y te extraño, publicamente...
Extraño el que quisieras convertirme en melodía

Te extraño, pero bye