martes, 16 de octubre de 2007

Una década nos separa

La tarde de ayer, mientras disfrutaba de las últimas horas de ocio que entregó este fin de semana largo, y ejerciendo ese poder que entrega el control remoto para cambiar y cambiar de espacios televisivos, (que dicho sea de paso, bien poco dejan para la buena elección, especificamente en televisión abierta) un grupo de jóvenes comenzó a interpretar "correctamente" uno de los temas musicales que marcó mi adolescencia.

Bastó nada más que sonara la primera nota, para que mi cerebro me transportara a una noche de desvelo en mi último año de Enseñanza Media ... Killing me softly with his song

Preparando el informe de aquel experimento práctico de Biología, trataba de capear el frío de Julio arropada en 2 frazadas. Aun sabiendo certeramente que la calificación sería triple y que gracias a mis pretenciones de ingresar a la Universidad, no podía darme el lujo de bajar mi "excelente" promedio; me era imposible no levantar la vista cada 5 minutos en dirección al telefóno, que para mi desgracia no emitía sonido alguno.

Que fueran las 3 de la madrugada no le bastaba a mi razón para comprender, que si no me había llamado a una hora prudente ya no lo haría a estas alturas de la noche. Que fuera martes, y que ambos tuviéramos que estar temprano en nuestras actividades, tampoco conformaba mi alicaída conciencia, menos aun aportaba a mi concentración.

Mientras tanto en la radio local, gracias a una brillante programación computacional, Chenoa se apoderaba de mis parlantes cada 1 hora 15 minutos; y a medida que avanzaba la jornada nocturna, el desvelo se tornaba más fácil gracias a la inquietud que provocaba en mi, la ausencia de mi adonis.

¡¡¡Cómo necesité entonces un teléfono móvil!!!, creo que solo con un mensaje de texto hubiese bastado para decir "perdón", y así evitarnos 2 largas semanas de enojo y silencio; sinceramente esto último fue lo peor. La tecnología no era lo que hoy, y tuve que "conformarme" con llorar noche por medio para desahogarme (mis compañeros de curso jamás se enteraron sobre las verdaderas razones de mis ojeras). Tampoco mi independencia ni mi economía eran lo que son hoy, y tuve que re-aguantarme los deseos de salir corriendo a esa gran ciudad que lo acogía de lunes a viernes.

Dos fines de semana más tarde, cuando lo ví de pie, bajo el umbral de la terraza de mi antigua casa, literalmente me colgué a su cuello... Nadie, aun careciendo de buena memoria, puede negar la enorme potencia conque se viven las emociones a esa edad. Las palabras sobraron, y yo que tanto había ensayado mis disculpas, no pronuncié palabra, no fueron necesarias; una vez más él demostraba mayor madurez y selló el episodio luego en una larga pero deliciosa conversación. ¡Cuánto te amé!.

Cómo imaginar en esa época, que 10 años 3 meses después, la vida habría dado tantas vueltas y revueltas... Aun me hes difícil digerir la indiferencia conque nos tratamos, o mejor dicho nos evitamos, los que ayer fuimos amigos. El hecho de que nos topemos a menudo, no basta para ir más allá de un frío "hola, cómo estás", sin darnos tiempo para escuchar siquiera la respuesta del otro. Bueno eso es otro tema.

De aquel adonis de antaño, pese a que ya ni nos vemos, obvio que manejo mucha información sobre su vida actual. ¡¡¡Por favor, es culpa de mi escencia investigativa, ok??, nada más que eso!!!!. Profesional, se marchó lejos. Basta y sobra.

Conclusión de mi relato: Definitivamente mi memoria emotiva está estrechamente conectada a la música, de eso me convencí aun más la tarde de ayer...

Strumming my pain with his fingers
singing my life with his words
killing me softly with his song

Removiendo mi dolor con sus dedos
cantando mi vida con sus palabras
matándome suavemente con su canción

Pese a todo aquello, y a que ya no estemos juntos, lo reitero, y a viva voz ¡Cómo te amé!,
Sí.......................me considero una afortunada.

2 comentarios:

Sólo son palabras dijo...

mmmm lamentablemente con esa canción tengo cero emotividad porque me acuerdo de la peli un papá genial, al niño cantando horrible!! xD que gracioso... amm si, el comentario sobre esto.. ehh

y bueno, que genial que puedas decir eso,¡Como te amé! no todos hemos podido rendirnos a ese sentimiento, tal vez falta preparación, o la persona indicada, o simplemente es por la sociopata que tengo dentro xD... aun así, dejame decirte que pase 1, 2, o 20 decadas (lo que nos convertiria en las mujeres bicentenario)siempre será genial escucharte, leerte o simplemente guardar silencio cuando estamos juntas y salen aquellos -.como dicen tus etiquetas.- siempre tan sabrosos secretillos..




y el chip cuando???????????

Ciclotimico dijo...

es cierto, muchas veces nos lamentamos de lo que hemso perdido, y olvidamos agradecer que un dia fue nuestro
Gracias por tu abrazo, queda muy bien luego de manejar cantanto queriendo llorar y no poder hacerlo