Una cálida noche de primavera nos acompañó ayer.
Caminamos en grupo por esas calles, riéndonos de la vida, cobijándonos en la amistad. Una vez más, no dimos importancia a tener que levantarnos temprano... Y cómo costó salir de las sábanas hoy!!!!!!...
Creo que las anécdotas jamás se acabarán, los re-quiero, el asadito planeado a última hora fue la excusa perfecta para consignar el sugestivo sentido de lo improvisado, que siempre nos resultará mejor que organizado.
Nada qué agregar, sólo el hecho contundente y rotundo de haberte extrañado cada... mmmmm cinco minutos y medio. Para la próxima cobro tu palabra... no puedes volver a faltar-me... snif, snif.

No hay comentarios:
Publicar un comentario